Saltar al contenido

Hidratación para Carreras de Orientación

mochila sistema hidratacion carreras de orientacion


Casi dos tercios de nuestro cuerpo están compuestos de agua. Cuando practicamos cualquier deporte, una gran cantidad de ella se pierde mediante nuestro sudor, es por esto que resulta fundamental hidratarse antes, durante y después de realizar una actividad física.

El deporte es uno de los principales factores que influyen en la pérdida de agua en nuestro organismo. Por ejemplo, podemos llegar a perder un litro y medio después de un partido de baloncesto o fútbol o hasta casi dos litros en tan solo una hora de tenis.
Es importante recordar que las necesidades de cada uno varían en funciona a factores muy diferentes: la edad, la intensidad del deporte que practiquemos, la duración del mismo y las condiciones ambientales como la temperatura y la humedad. Esta retahíla de factores influye en la cantidad de agua que es necesario consumir, tal es así que incluso puede incrementar de dos a seis veces nuestras necesidades.
Cuando no nos hidratamos lo suficiente mientras hacemos cualquier deporte se alcanza un estado de deshidratación que puede llegar a afectar gravemente al cuerpo, llegando desde un menor rendimiento físico hasta el golpe de calor.
Para evitar todos los problemas que conlleva una deshidratación es muy recomendable contar con un buen sistema de hidratación que nos permita desarrollar nuestra actividad deportiva con total comodidad.
Beneficios de un sistema de hidratación:
En un principio usar este tipo de sistemas puede parecer engorroso, no obstante, hay muchos beneficios que nos aportan en nuestro día a día en el deporte:
Comodidad: Se puede beber cómodamente sin tener que parar o aminorar la marcha, sin tan solo mirar. De este modo, la hidratación supone un esfuerzo irrisorio.
Eficiencia: Al ser tan sencillo hidratarse, el atleta tienda a beber con mayor frecuencia, de este modo, un deportista hidratado rendirá mucho mejor en su actividad física.
Multifuncionalidad: Actualmente se pueden comprar una enorme cantidad de modelos de mochilas que integran sistemas de hidratación. El volumen y capacidad de carga nos permitirá cargar desde un aperitivo hasta todo el equipo necesario para pasar la noche si fuera necesario.

¿Cómo escogemos un sistema de hidratación?
En base al deporte que practiquemos:
• Montañistas o escaladores: Normalmente disponen de dos opciones, en primer lugar se puede optar por una mochila expresamente creada para encajar en el sistema de hidratación. En segundo lugar se puede únicamente comprar un contenedor de agua de dos o tres litros para insertarlo en la mochila adecuada para el deporte que se vaya a realizar. En cuyo caso, es recomendable disponer de un compartimiento para situar el agua.
• Corredores: En este caso, los atletas utilizan sistemas de hidratación que cuelgan de la cintura o, por el contrario, mochilas de poca capacidad, aproximada un litro. Debido a la actividad que se realiza se opta por un sistema más ligero que no comprometa la estabilidad del corredor y que, además, no suponga un lastre.
• Ciclistas de montaña: como normal generan optan por mochilas de gran capacidad de carga y de hidratación, generalmente de dos a tres litros.
En base a la capacidad:
• De litro a litro y medio: Esta sería la opción más básica tanto para corredores o ciclistas casuales como niños.
• De dos litros de capacidad: Es el estándar más extendido de los sistemas de hidratación. Brinda un gran balance entre espacio y lastre y nos permite almacenar una buena cantidad de agua para la gran mayoría de deportes.
• De tres litros de capacidad: Podría decirse que es el sistema de hidratación más versátil, ya que, aunque cuenta con una gran capacidad, en caso de no ser necesario llenarlo en su totalidad, puede optarse por no hacerlo. De modo que tanto para rutas largas donde no podamos rellenar nuestro sistema de hidratación (en cuyo caso la llenaremos al máximo) como para rutas más cortas (donde la llenaremos según estimemos) es muy útil.

Comodidad
• Tamaño: No siempre es mejor cuanto más grande sea el sistema de hidratación. Para hacer travesías largas puede ser útil, pero para la mayoría de corredores e incluso ciclistas es más recomendable un tamaño medio.
• Estabilidad: A menor tamaño, mayor estabilidad. La elección dependerá mucho del uso que se vaya a dar. Las mochilas de mayor tamaño requieren de correa para sujetarlas a la cintura y el pecho. Como en el caso anterior, depende mucho del uso que le vayamos a dar.
Boquillas y mangueras
La mayoría de sistemas de hidratación usan mangueras de poliuretano. Este material posee una gran durabilidad a la par que evita taponamientos.
El único inconveniente de este material es que, sin el debido cuidado, puede dejar un sabor a plástico en el agua. Para que eso no suceda debemos asegurarnos de secar totalmente la manguera después de cada uso. En el caso de que sea posible soltarla del sistema de hidratación, ya que algunos tienen una unión fija, es mejor dejarla secar en sitios que no reciban la luz del sol directamente. Además, un cuidado mantenimiento de la manguera evitará posteriores problemas de crecimiento de hongos en la misma.
Por otro lado, para hacer las boquillas se emplea silicona. Es muy importante no aplicar mucha presión mordiendo las boquillas si no queremos tener que cambiarlas cada poco tiempo. No obstante, al ser la parte más expuesta del sistema de hidratación, hay que tener en cuenta que seguramente debamos cambiarla un par de veces a lo largo de su vida útil.

Limpieza y mantenimiento
A menudo los propios fabricantes ofrecen kits de limpieza y mantenimiento para los sistemas de hidratación. Al margen de esto, siempre que acabemos nuestra actividad deportiva es obligatorio vaciar completamente y dejar que tanto el contenedor como la manguera se sequen.
Si, por el motivo que sea, hemos optado por bebidas isotónicas o azucaradas, es mucho más importante una buena limpieza del equipo. Para ello limpiaremos adecuadamente el recipiente y la manguera y los dejaremos secar.
Cuando vayamos a guardar el contendor de agua, es muy importante no doblarlo cuando esté seco en su totalidad, ya que estas dobleces podrían causar la aparición de pequeñas grietas en el material, comprometiendo la durabilidad de nuestro sistema de hidratación.